sábado, 9 de octubre de 2010

Qué cosas tiene el señorito.

Siempre me he reído mucho con la frase de Gracita Morales en su personaje de chacha haciendo referencia al señor de la casa. "Hay que ver las cosas que tiene el señorito". En estos días en los que la palabra "señorita" ha creado malestar a un determinado grupo de mujeres me ha venido a la mente otro sector femenino en el que dicha palabra ha sido un cumplido. Llamar a una mujer señorita cuando se tiene edad y cargo en vez del término señora me ha abierto puertas y corazones. Incluso personalmente, siento malestar cuando entro a un bar o un comercio y me preguntan qué desea el señor. Si fuera por educación o protocolo lo concedería como un saber estar y un saber decir. Pero si antes te percatas que al joven que hay a tu lado lo ha tratado de tú sin venir a cuento percibes que a los ojos de ese camarero las arrugas del rostro confiesan mi edad.
Pues ¡Vaya cosas que tiene el señorito! ¡Vaya cosas que tiene el señorito Alfonso Guerra! Que se lo coman por la intención, el tono o la musicalidad de la palabra lo entendería. ¡Pero por la palabra señorita! Cuantos alumnos he tenido y tengo que a sus profesoras las llaman así, señorita. Ni el tono ni la palabra es descortés, más bien tiene afecto y mucho respeto.
No veo el problema. Bueno, sí. Ahora veo el problema. Nunca me he sentido identificado con Alfonso Guerra, pero reconozco que ha sido de los políticos que he leído su discurso y he reflexionado sus palabras. Ante lo visto creo que el señorito Guerra ha sido un señor pidiendo disculpas y las señoritas se han convertido en chachas del señor.
Que hay que decir aquello de compañeros y compañeras, yo creo que soy de los pocos que utilizo ese saludo en lo mío. En los tiempos en los que vivimos, de setas y piñas, como se está diciendo, no se construyen proyectos ideológicos si hacemos rencillas por una palabra. Creía que tenía simpatía por esta señorita, pero me doy cuenta que tengo admiración por este Señor.




jueves, 7 de octubre de 2010

Felicidades, Don Mario.

Mario Vargas Llosa
Nobel de Literatura 2010
¡¡ Felicidades !!

miércoles, 6 de octubre de 2010

TOLEDO, una ciudad con alma.

Por unos asuntos personales ayer tuve que ir a Toledo. Me fui unas horas antes para poder ver y hablar con un amigo que gustosamente, como en otras ocasiones, se invitó a comer. No sé por qué, pero Toledo me sabe a cocido, y ayer comí cocido, y muy rico, por cierto.
Callejear por Toledo es una delicia, sobre todo si tienes tiempo. Sus calles tan estrechas que casi abriéndote de brazos tocas ambos muros de la calle. Toledo parece una ciudad de contrastes; puedes encontrarte con edificios muy antiguos con retoques vanguardistas y asomada a la ventana una abuela de la postguerra. La postal está servida.

Toledo es una ciudad para ser vista y para ser mirada. Uno puede ver esta antigua Ciudad, Patrimonio de la Humanidad, como cualquier turista que, desde Madrid y con prisas, deseas fotografiar en sus monumentos más significativos que aparecen en las guías. Pero también como turista, pero sin tanta prisa, puedes mirar la ciudad en sus recónditas calles y rincones, en sus ventanas y balcones, en sus miles de detalles que hacen de Toledo una ciudad única.


Mi amigo me habló del Camino de Santiago que había recorrido este verano junto a otros amigos. Las azañas del camino, las aventuras del camino, la picaresca del camino, el sentido del camino, yo mismo lo sentí ayer en Toledo. Si la vida se hace camino, mi camino me lleva a Toledo donde tengo que volver porque el camino se retuerce y tengo que volver. Mi camino no me lleva a Santiago, la moraleja de la vida la encuentro en Toledo.



"Toledo es la ciudad donde nací. Una ciudad con alma" Es lo que encontré en unos sobres timbrados por mi amigo. No me llamó la atención la frase, sino el tamaño de la frase. El destinatario debe sentirte intimidado ante dicha misiva pues escasamente hay espacio para su nombre, su dirección y su provincia. En el sobre solo se ve y se nota la importancia de sentirse toledano.

Yo soy toledano, pero reconozco que no tengo orgullo. A cien kilómetros de distancia, en las tierras de molinos y aventuras, en un lugar de la Mancha de cuyo nombre no Quero acordarme, nací. Pocas veces he dicho que soy toledano, mas bien me lo han dicho y me lo dicen. Yo soy manchego y mi capital es Alcázar de San Juan. Para mi, Toledo es una ciudad de médicos, de papeleo, de dolores y angustias. Reconozco que es una ciudad que tiene alma y que ha perdido, gracias a Dios, esa sensación rancia del pasado. Sus gentes, abiertas a los nuevos tiempos, modernizan y actualizan sus vidas haciendo de lo suyo un patrimonio enriquecedor.

Será una suerte nacer y ser de Toledo, pero creo que es mejor ir y volver a esta bella Ciudad.





martes, 5 de octubre de 2010

Referencias.

Estos días he visto en los muros de facebook un vídeo de Coca cola. No es de este año, o de esta campaña, pero podría serlo. El vídeo muestra a una mujer que llega cansada a casa. En el seno del hogar, el marido le pregunta cómo le ha ido, se refiere a una entrevista de trabajo. A lo que la mujer responde aturdida y un poco desesperada, que mal, que le piden referencias.
Así se llama este anuncio, Referencias. No solo porque es lo que le piden a la mujer, sino porque uno de sus hijos se las da. Armándose de valor se presenta ante el que había tenido la entrevista con su madre y, sabiendo las limitaciones de su madre, muestra orgulloso las referencias que ella tiene.
Como dice mi amigo, todavía se me pone la piel de gallina cuando veo este anuncio. Creo que es el mejor que ha hecho Coca cola en sus campañas. Dejando los cuerpos musculosos de las once y media y las lucecitas navideñas, con este anuncio se mete en la piel y en los sentimientos de muchos hogares españoles que entonces, como ahora, falta trabajo y hay que buscarlo como sea.
Para mí este anuncio me emociona doblemente. Uno, porque me gustaría dar referencias de la madre que me parió hace cuarenta y cinco años; sabiendo que cuando yo celebro la hora mágica ella estaba gritando, apretando y soplando para que mis ojos, mis lindos ojos, los ojos de ella, vieran la luz. Me gustaría dar referencias de mi padres, de mis amigos, de esa gente que veo que se esfuerza por hacer en este mundo, aunque sea un poquito, un trocito, un instante, sea mejor.
Por otro lado, me gustaría que también hubiera gente que diera referencias de mi. Ya no tanto de lo guapo, de lo fuerte, de los ojazos que uno es, que con los años, el hombre de dentro va saliendo fuera y se va manifestando en la elegancia de las arrogas, sino que se tuviera en cuanta lo que haces por los demás. No es que busque un cheque interesado, pero en la vida, una palabra de aliento es mucha vida.
En este mundo y en nuestras vidas las mejores referencias han de estar en la familia y con los amigos, pues son los que nos hacen sentirnos mejor y hacen que la vida sea mas agradable.
Referir; contar de palabra o por escrito lo importante que es una persona para nosotros.

lunes, 4 de octubre de 2010

Waka Waka Franciscano

No me veo hoy, 4 de octubre, a ninguna de las comunidades franciscanas bailando el Waka Waka Franciscano, baile que popularizó la bella Shakira y que estos frailes y religiosas franciscanas le han robado protagonismo. El vídeo no tiene pérdida. Lo podréis encontrar en Internet. No sé cómo se pone un enlace, pero si en cualquier buscador escribís "Waka Waka Franciscano" el vídeo está servido.


El primer día que lo vi me chocó mucho, incluso me pareció una broma carnavalesca. Pero en varias ocasiones me he encontrado con jornadas juveniles donde mis frailes y mis monjas, con el hábito y sin ningún complejo, han sabido a un escenario a bailar estas canciones de campamento que los italianos utilizan tanto en sus misiones populares. Algo tienen que hacer para ganarse la confianza de los jóvenes. La verdad es que no puedo criticar mucho el vídeo, casi todo lo contrario, me debo de identificar con él, como con esa parte del inconsciente que se ve reflejado. En La Puebla de Montalbán, cuando las jóvenes Monjas Concepcionistas me quieren imitar se calzan unas gruesas botas y se ponen a bailar. Es, como decía mi tía Antonina, "Los Arellanos siempre hemos bailado muy bien."
Por lo menos os confirmo que en Guadalajara hoy no vamos a bailar. ¡Menuda está la Comunidad para estos trotes! Pero reconozco que sería una bonita estampa que recogería Nueva Alcarria para mostrar una forma más alegre y divertida de evangelizar y no esos aburridos sermones domingueros.


Celebramos hoy al Hermano Universal, a San Francisco de Asís. Es curioso cómo este hombre es conocido en el mundo entero y respetado por todas las religiones y culturas, pues supo hacer del respeto y el amor dos virtudes religiosas que integraban todo y a todos. Francisco, en Asís, fue un trovador; si viviera en nuestros tiempos no me extrañaría verle remangado el hábito y haciendo el waka waka para mostrar la profunda experiencia de Dios que tenía. Francisco había experimentado en sus propia carne que la alegría franciscana, la perfecta alegría, pasa por la virtud de una infinita paciencia como filosofía de la vida.
Feliz día de San Francisco y que bailéis mucho el Waka Waka Franciscano.





domingo, 3 de octubre de 2010

Escribir

Me dice una amiga que hoy no he escrito ningún microrelato en el Blog, y casi le doy la razón. Casi le doy la razón. Pero pensándolo un poco tengo que decirla que sí, que hoy he escrito. Me fui al Parque de la Concordia y me puse a escribir. Me gusta escribir en los cuadernos, sentir que las palabras salen de mi corazón al ritmo vertiginoso de mi mente. Escribir, pensar. Pensar, escribir. También leer. Esta mañana he tomado muchas notas de un periódico donde hablaban de un personaje que tenía cuarenta y tantos palos, y la expresión me ha gustado. Mas que nada, porque el cuarentón es un hombre admirable por su cuerpo y por su mente, y ha sabido hacer, de casi sus cuarenta y tantos años, una bella expresión de su cuerpo y con su cuerpo.
Pero no he escrito mucho. Una amiga me ha llamado por teléfono y, como no le costaba, hemos aprovechado para hablar tranquilamente de las cosas que a los dos nos preocupa y nos preocupan. Estaba escribiendo del tiempo, que empieza a hacer frío. Estaba escribiendo de este bailarín argentino que ha sido un hombre disciplinado desde su juventud y es el mejor embajador que tiene su país. Perdonen, no me gusta el fútbol. Pero no pude terminar ni un relato ni el otro. Una amiga es una amiga, y la calidez de su voz me ayudaba con el ánimo.
Luego pensando más me acordé que esta mañana, antes de salir, estuve escribiendo en el Blog. Sí, claro. Estuve escribiendo. La verdad es que me daba un poco de vergüenza, pero tenía muchas ganas de escribir lo que me pasó el viernes. Con un poco de prudencia, y en ese Blog más oculto que es el de los Buenos días, escribí lo que me ocurrió el pasado día. Bueno, lo que escuché. De verdad que fue sin querer, pero es que era imposible no escuchar, dejar de oír esa voz que, como una radionovela a la hora del café te pone, y nunca mejor dicho, al día de cómo está el ganado. Por eso, cuando entro a tomar café, lo primero que pido es que pongan un poco de música para que el ambiente sea mejor.


Escribir. ¡Qué sería yo, y de mi, si no escribiera!



sábado, 2 de octubre de 2010

Oración a los 45 años.

Enséñame a sentir
que Tú eres el poder
que hay detrás
de todas las riquezas

y el valor que hay
dentro de
todas las cosas.

Encontrándote a Ti primero
encontrarás todo lo demás
en ti.
YOGANANDA