martes, 9 de diciembre de 2008

El Botellón





Con el fin de hacer más amena y participativa las clases de Educación para la Ciudadanía hemos creado unos debates sobre asuntos importantes que atañen a nuestra sociedad y que nuestros alumnos. Representando diversos papeles y roles que encontramos en ella, debaten, dialogan y sacan sus conclusiones.
El primer debate que realizamos fue en clase y nos gustó mucho. La reflexión fue sobre el acoso escolar. Tras ver la película Cobardes de José Corbacho, el debate fue servido en el aula con mucha soltura. Alumnos que representaban a los padres, a los profesores, a la sociedad, a ellos mismos, crearon un debate sobre este conflicto que superó la hora lectiva. Quisimos volverlo a hacer, pero resulta un engorro colocar la clase; mover los pupitres y sillas para crear el escenario. Se me ocurrió que para hacerlo más interesante, para darle un toque distintivo a nuestros debates, podríamos utilizar el Salón de Plenos del Ayuntamiento. Tanto nuestra Alcaldesa, Doña Araceli Ladera, como el Concejal de Cultura, Don Fernando Díaz, no pusieron pegas. Todo lo contrario, pusieron facilidades y, además, se ofrecieron a participar si lo consideraba adecuado.
El tema a debatir en esta ocasión fue El Botellón famoso. Famoso por los que lo practican, famoso por los que lo critican, famoso por los que lo sufren. Durante mas de noventa minutos, en este juego de roles, los alumnos del Colegio Franciscano, estuvieron debatiendo, junto a nuestras autoridades, este tema que a todos nos preocupa. Si bien la mayoría no ha comenzado a beber, la reflexión si les puede servir a ponerse en la piel de un padre, de una vecina, o de un responsable, para saber las consecuencias que el alcohol tiene entre los jóvenes y los disturbios que estas reuniones que realizan en las barriadas donde realizan estas fiestas.

viernes, 5 de diciembre de 2008

Dos visitas esperadas



Procedentes de Italia esta semana hemos tenido dos visitas ilustres en el Colegio. El lunes, procedente de la Curia General Franciscana situada en Roma, nos ha visitado Fray Joaquín Arturo, un fraile franciscano colombiano que, desde la Curia, su trabajo consiste en animar la labor docente de todos aquellos centros que la Orden tiene en todo el mundo. El encuentro con los profesores de nuestro centro fue poner de manifiesto la inquietud que hay en este momento por vivir la unidad, por compartir la misión y por establecer lazos que enriquezcan las relaciones en un futuro próximo en este gremio.
En España existen diecisiete centro de enseñanza, cuarenta y cuatro frailes trabajan en la docencia con la misión compartida con quinientos profesores para más de diez mil alumnos. En muchos países los Colegios Franciscanos, como servicio y presencia, son colegios para no católicos, cuya fe se celebra fuera de las aulas. Si el mundo no funciona bien es por culpa de un maestro, nos decía Fray Joaquín Arturo.
La otra visita, tal vez más deseada para mi, es la Cruz de San Damian que está recorriendo el territorio español uniendo las inquietudes de los jóvenes de nuestras parroquias y colegios. Es una copia certificada, con un tamaño más reducido, el original mide más de dos metros, que desde Asís está invitando a la juventud de nuestros conventos a seguir, como Francisco, reparando la Iglesia.
Infantiles, primarios y secundarios pasaron a ver este crucifijo que procedente de Galicia ha recorrido las tierras castellanas y el sábado baja a Granada. Hay visitas, como estas dos, que lo importante no es la hospitalidad que uno muestre para acogerlos, sino la disponibilidad que suscitan como actitud de servicio hacia lo demás; son visitas que dejan algo más que una huella.

jueves, 4 de diciembre de 2008

El Greco

Tendré que preguntar a los que saben. En mi paseo por las frías y heladas calles de Toledo la oscuridad se apoderó enseguida de mí, más con la prescripción dentista de no tomar bocado hasta la mañana siguiente, la noche iba a ser larga. Siguiendo con la inspiración toledana decidí ver una película para hacer más agradable las horas y calmar el cuerpo. Qué mejor film que el Greco para poner fin a un paseo por Toledo. Lo que más me gusta de este pintor son sus cielos, los cielos toledanos, atormentados, rotos por la luz, inspirados en una fuerte pasión humana por hacer ver más allá de la realidad.
Yannis Smaragdis ha hecho una bella película, pero se ha quedado corto. Ni la cercanía de Juan Diego Botto, ni Laia Mardull, me hacen sentirme en España y menos en Toledo. Por eso comienzo con esa necesidad de preguntar a los que saben, pues tengo la sensación de haber visto una falsa historia sobre el Greco. Me encantan los ángeles pintados en las manzanas que marcan el comienzo inquisicional de su proceso en la película. ¿Fue citado, El Greco, por la Inquisición por hacer santo lo más humano? ¿Quién es ese Niño de Guevara, que parece enamorado del pintor? ¿Tan revolucionario fue su padre? Muchas, muchas preguntas. Porque ya era muy tarde, hubiera acabo el día investigando en la Wikipedia. Una vez más, el cine puede confundir el conocimiento.

miércoles, 3 de diciembre de 2008

Spinnin´

Un beso. Dos besos. Tres besos. Cuatro besos. Cinco besos. Seis besos. Siete besos. Ocho besos. Nueve besos. Diez besos.
Veinte besos. Treinta besos. Cuarenta besos. Cincuenta besos. Sesenta besos. Setenta besos. Ochenta besos. Noventa besos.
Y el beso más esperado, el cien.
Así es Spinnin´, una película fresca, una palabra llena de poesía, una nota musical llena de armonía. Eso sí, del Atleti, aunque pierda.

Toledo

Pasear por Toledo es raro en mí, a pesar de estar a tan solo una treintena de kilómetros. Para pasear me gusta La Puebla y, en especial, su Paseo del Colesterol. Pero ayer pasee por Toledo, a la fuerza, tenía que ir a ver a mi dentista. Compré un libro en la Pastoral, otro libro en Hojablanca. También me hice con la película animada del Quijote en la agencia del Centenario del Quijote, que por cierto, lo que tardaron en devolverme las vueltas, y encima quería venderme la moto online. Un café agradable en el Pícaro con una amiga que encuentras entre libros fue lo mejor. Ese es el Toledo que me gusta, los rincones que me dan placer.
Reconozco que Toledo tiene su encanto; que hay que sobrevivir al toque de queda cuando a primera hora de la oscuridad desaparece todo el mundo de sus estrechas calles, que hay que tener paciencia y humildad para contemplar tanto arte religioso, que hay que saber buscar los rincones placenteros para degustar sus productos manchegos. Pero tengo que afirmar rotundamente que Toledo me gusta no por sus calles, ni por sus historias, ni por su arte. Toledo me gusta por los amigos que esconde dentro que, como un tesoro, se esparce por sus calles, me cuenta sus historias y me explica su arte. Si no tienes un amigo en Toledo eres como ese turista que con su librito recorre la ciudad y desea estar mañana por otros feudos.
Toledo tiene un aire especial, espiritual y reivindicativo, que da la amistad. Toledo es como un desafío, a Dios y al mundo, al frío y al calor, a la luz y a la oscuridad, al poder y al servicio, a los colores fuertes, a la música cargante, al hierro, a la piedra, a la palabra. Solo la amistad consigue el equilibrio.

martes, 2 de diciembre de 2008

Generación KILL

Ya me ha pasado varias veces. Antes de acostarme a primeras horas de la madrugada tengo la costumbre de bajar por la cocina, picar algo y ver la tele un rato para coger el sueño. Anoche llamó mi atención una serie bélica, de origen americano, producida por la HBO y que trata de representar la invasión de los Estados Unidos en Irak, el derrocamiento de Sadam Hussein y la toma de posiciones en este territorio tan conflictivo. Su director tiene en su haber buenas críticas ya que muestra claramente la vida de un periodista de una revista musical que se infiltra en un comando para mostrar la cercanía bélica del conflicto, lo absurdo de esa guerra y la enorme magnitud del problema.
No es una serie que me guste pero sí que me atrae y me deja paralizado. Generación Kill, es su título. Ves a unos jóvenes, que podían ser de las últimas generaciones que han pasado por un Colegio, revestido de un sofisticado armamento para cada parte de su cuerpo, con un lenguaje vulgar y ridículo en sus conversaciones, sin temas transcendentes ni culturales, con pocos valores personales, cuya única iniciativa es la de implantar a la fuerza los colores de una bandera.
Si no lo remediamos, desde las familias, los Colegios y todas las Instituciones, los jóvenes de las próximas generaciones pueden ser más destructivos de lo que pensamos. Hay que educar en la tolerancia, en la solidaridad, en la generosidad, en el valor del otro y de lo distinto, porque la diferencia nos enriquece. Fue el sueño del profeta Isaías y el sueño de muchos hombres y mujeres que creen en la civilización del amor.

lunes, 1 de diciembre de 2008

SIDA


Puede que haya cambiado mi centro de interés y que ahora me llame la atención otro tipo de cosas, que preste mi curiosidad a otras informaciones. Puede que la edad me haga leer otras noticias, pero tengo la sensación de que al tema del SIDA se le está quitando importancia, que se está haciendo pobres campañas y que no se da la información que se necesita. Hemos aumentado las charlas de sexualidad en los colegios. Lo chavales preguntan cosas que a los de mi generación serian impensables, inimaginables, incomprensibles.
En la película Spinnin, el padre del protagonista que vuelve a tener relaciones después de muchos años de viudez se queda sorprendido de las cosas que se pueden hacer. Pero no es cuestión de lo que se haga, ni de cómo se haga, ni por qué se haga; los calentamientos humanos, ya lo sabemos, son peores que los de la tierra, son de difícil retroceso.
El SIDA es algo más que una prevención, es una enfermedad, es una muerte. Seguro que en nuestra agenda hemos desprendido o hemos puesto una cruz a algún amigo que ha fallecido por esta enfermedad.
Hoy, mientras el cielo se nos ilumina artificialmente, un poema inconcluso se recita, una sinfonía sin acabar suena como un disco rayado, un cuadro se pinta a brochazos, o una escultura se saca del horno porque el fuego queda demasiado, la pintura asfixia, la música estalla la cabeza o las palabras son impronunciables del dolor que llevan dentro tantas personas.
Tiene el bicho, dice un amigo. Pero un bicho que mata.