miércoles, 31 de marzo de 2010

Gracias, El Toboso.

Antes de marchar hacia Salvatierra para celebrar la Pascua con los chavales de 3º de la ESO de los Colegios Maristas quiero mirar atrás y agradecer a todos los toboseños y toboseñas, a todos los dulcineos del corazón de la Mancha la grata experiencia vivida entre ellos con motivo del Pregón de Semana Santa. Agradecer a las Autoridades Civiles y Religiosas el buen trato mostrado, las bonitas palabras de José Benito en mis presentación, pero sobre todo la presencia humana que arropaba el espíritu de pasión que se vive en nuestros pueblos. Fue muy grato tener la presencia de mis padres en dicho festejo. Mi sobrino se sorprendió cuando, a la hora de presentarme lo hacían con mérito culturales por mi participación en los Festivales de la Celestina, La España de Fernando de Rojas, cosa que alegró al infante. Pero no quiero despedirme de El Toboso sin dar las gracias a la magnífica Banda de Música, a esos jóvenes entregados a la música que con gran pasión instrumentalizaron los sentimientos cristianos en unos bellos acordes.
Gracias, El Toboso.
Gracia Toboseños y Toboseñas.
Que tengáis una Buena Pascua.
Gracias.

martes, 23 de marzo de 2010

Pregón de Semana Santa en El Toboso.


... No es aún media noche, todavía falta mucho, escasamente marcan las manecillas del reloj que pasan de las ocho de la tarde cuando este franciscano, dejando los montes de la Alcarria entra en El Toboso. Sus calles todavía no tienen el sosiego silencioso que se encontraron los ilustrísimos Don Quijote y Sancho Panza, porque todos sus habitantes andan por sus calles sintiendo próxima la Semana Santa. Y en esta noche entreclara, queriendo que fuera del todo clara para este pregonero que busca la sandez para esta buena gente de El Toboso.
Yo no busco a Dulcinea, que sois todos vosotros. Busco a la buena gente, la del corazón sensato, la de espíritu abierto, la de manos encalladas por labrar nuestros campos.

He dado con la iglesia, pues a la iglesia vengo, buscando entre sus calles y callejuelas esos cristianos, niños, mozos, jóvenes, adultos y viejos, que sienten en estos días como la cruz amorosa refriega su envejecimiento. Qué amor tan inmenso. Qué amor ha sido derramado en la villa de El Toboso, entre su gente y su campo.

Quiero en esta noche, como el Hidalgo manchego, hablar con respeto y bien de mi Señora y de mi Señor más alto, sin querer desesperar a los que me escuchan en este prado...

lunes, 22 de marzo de 2010

¡¡¡Mamáááá!!!

Cuanto me alegro que se haya abierto el telón para Mamáááá, y más en Valladolid, ciudad refinada y elegante. Cuanto me alegro al sentir que las súplicas en una fría y nevada mañana de invierno hayan supuesto un sueño realidad, una ilusión alegre y feliz, un esfuerzo agradecido por esa mierda que acarrea el teatro. Mis felicitaciones a La Recua, a Pep Antón y Jordi Sánchez. Pero sobre todo a las tablas de Carles Castillo y a Terele Pávez.
¿Quién tiene ganas de morirse? Yo no, por supuesto, quiero comerme el mundo aunque tenga que comenzar por la provincia de Guadalajara. Y tampoco quiero que se muera mi madre, ¡por Dios! Que me dure muchos años, por lo menos que pueda ver algún triunfo de su hijo y no desastres y depresiones. Y tampoco quiero que se muera Terele, la Terele Pávez, la de los Santos Inocentes, la de tantos que intentan superarse.
Te quiero, Terele.
Te quiero, Maria Elena.
Un beso desde la Alcarria y mucha mierda, como siempre.

viernes, 19 de marzo de 2010

jueves, 18 de marzo de 2010

A mi amiga Paloma y sus poesías.

Poesía.
Verso.
Acento.
Rima.
La palabra es tuya.
El sentimiento es tuyo.
El placer es mío.
Poesía somos los dos.




miércoles, 17 de marzo de 2010

Pregonero de la Semana Santa de El Toboso.

Este año los pregones de Semana Santa parece que se rifan o se regalan. Si Esther Cordero es la pregonera en La Puebla de Montalbán y Álvaro Ruiz en Guadalajara debería de estar tranquilo. Pero no.


No sé si he tenido suerte o me ha pillado en la hora tonta. Yo también tengo pregón.


En un lugar de la Mancha de donde se honrran las mujere bonitas, donde el vino tiene duende y la cultura es cervantina, es donde mis palabras han de anunciar los Días Grandes para un cristiano. En El Toboso, cuna de Dulcinea, mis píes caminaran, como humilde pregonero, a anunciar una bella historia de Amor, la Historia mas Grande jamás Contada.


Gregorio Rivera, Pregonero de la Semana Santa de El Toboso.
27 de marzo de 2010.



martes, 16 de marzo de 2010

Guadalajara, un paseo por las cosas sencillas.


Reconozco que me gusta mucho el lema escogido por la Delegación de Guadalajara para promocionar a la ciudad en la Feria del Turismo, FITUR 2010, aunque es inevitable, cada vez que viene este lema a mi cabeza, el recuerdo, la anécdota, lo ocurrido hace unos meses en pleno centro de la ciudad. Aprovechando unos rayos de sol en este frío invierno me dispuse a salir a andar por lo que aquí llaman el Paseo del Colesterol. Para llegar a él debo de atravesar el Parque de la Concordia, el calle San Roque, el Parque San Roque, el Parque de la Niña y girando hacia la Piscina Municipal, hacia la izquierda, te encuentras una amplia avenida, la Avenida de Zaragoza, donde puedes andar a tus anchas, correr a tus anchas y montar en bicicleta. Hay como tres pistas; las bicis por su carril, los caminantes por la acera y los que corren por una pista de tierra situada a un nivel superior.
Pues bien, uno sale forrado de ropa por el frío, pero contento por ver el sol y tomar el aire. No a muchos metros de mi casa, casi en el arranque de la carrera, un señor de la edad jubilada veo que arroja media barra a la calle. Sé que no fue intencionadamente, pero casi me da. Con la idea de echar alimento a los pájaros, el buen hombre no recapacitó en hacer miguitas la barra arrojada. Uno, con un poco de sensibilidad, y sabiendo la intención del dante, coge la barra, muy dura por cierto, y la pisa para hacer pedazos mas pequeños. Uno en plena tarea panadera se ve envuelto por una sábana de insultos por parte del jubilado que no sabía donde meterme. Uno, que tiene un poco de educación, hace silencio de los improperios.
Un paseo por las cosas sencillas. Creo que ese lema debería colocarse en todos los portales alcarreños, y no confundirlos con el mal gusto, la falta de educación, o la vulgaridad pueblerín que por lo visto abunda. La calle era peatonal, con derecho a los viandantes y a los pajaritos, pero no para tirar las sobras de la comida como antiguamente el agua sobrante de la noche. Tengamos educación. Tengamos paciencia. Tengamos sencillez. Seguramente, si tenemos la sencillez en nuestros ojos, las cosas las veremos más sencillas y seremos más felices.