sábado, 1 de noviembre de 2008

14 Kilómetros





14 kilómetros. Me llamó mucho la atención el título de esta película de Gerardo Olivares. 14 kilómetros es la distancia que separa África de Europa, es la distancia de muchos sueños que tienen sus raíces en un espacio mayor. Buba, Violeta y Mukela, desde diversos puntos nos van a mostrar el recorrido que hace el hambre y al que nadie puede poner freno.
14 kilómetros es una dura, cruel y bella película que muestra, como han dicho muchos ingenieros del tema, el mayor problema que tiene la sociedad del naciente siglo XXI, la inmigración. Con los protagonistas recorreremos gran parte del territorio africano con el fin de hacer posible un sueño, evitar un conflicto, o saciar la tremenda necesidad de una familia, de un pueblo que mira hacia Europa como un paraíso terrenal; atravesarán Mali, Níger, los territorios del Tuareg, el desierto del Teneré, los controles fronterizos de Argelia y Marruecos, para atravesar, al final, los 14 kilómetros hasta llegar a las costas españolas, no sin antes sortear la suerte de las mafias y corrupciones.
Como Buba y sus compañeros de viaje, cada año más de 600.000 personas intentan hacer realidad el sueño europeo. En la película alguno de los protagonistas consiguen llegar a España, pero todos sabemos que muchos mueren en el intento sin encontrar un Padre Pateras que les ayude. En palabras de su director, creo que es un buen documental ficcionado que nos hace ponernos en la piel de esos hombres y mujeres que nos miran como si fuéramos algo y que en el fondo somos iguales. Merece la pena verla.

Mi amiga es un águila



Mi amiga es un águila. Escuchaba a Sánchez Dragó una definición de literatura, que había leído en un graffiti en una taberna de la calle Príncipe de Madrid, donde venía a expresar que era aquello que no se podía manifestar con la simple vida. La vida es bella y merece la pena vivirla. Pero en ella encontramos seres maravillosos que ponen de manifiesto con sus palabras o dibujos, con sus investigaciones o escultura, con sus sueños y arquitecturas, con los instrumentos que tienen cerca, que la belleza es muestra de una vida mejor. Es la condición del artista, del creador, del genio; un inconformista que no se contenta con la vida que le ha tocado vivir y trata de crear el condimento que le falta para mostrarlo a los demás.
Tengo una amiga que es una artista, sabe crear y podría ser un genio, su humildad le lleva a ser una persona normal. Eso es bueno, pero para ella no. El que ha recibido un don, un talento, un tesoro, debe ponerlo al servicio de la comunidad, más si su capacidad es manifiesta. Espero que tras un periodo de reflexión pueda volar con su inteligencia como un águila y no se conforme con ser una simple ave de corral.
En su fondo, y en el fondo de cada uno, hay cualidades que nos pueden hacer volar muy alto y, por comodidad, por inercia, por rutina, preferimos ser seres rastreros y que nos den las cosas hechas. Hasta Sancho Panza disfrutó de la aventura ingeniosa.

viernes, 31 de octubre de 2008

HALLOWEEN



Seguramente que ese niño hoy ha dormido tranquilamente en su cama y todavía sigue pensando que no ha ido al colegio por ser la fiesta de Halloween. Es curioso ver cómo, cuando interesa, una fiesta, un acontecimiento, una fecha, un detalle, se explota y se va adentrando en la sociedad. A mi no me gusta esta fiesta americanada; no me gusta su origen desestructurado y macabro, y no me gusta el interés comercial y mercantilista que tiene en nuestros días.
Quién dice mañana, día de Todos los Santos, y pasado, día de Todos los Difuntos, que son fiestas en los que la muerte nos hace reflexionar para vivir mejor. Necesitaría la inspiración de Randy Pausch para poder dar esta lección a mis alumnos. Creo que hoy los chavales están tan americanizados, tan descristianizados, y tan sin na que sería tarea inútil.
Dicen que son modas. Pero para modas las nuestras. Veneramos la muerte con la esperanza de una vida mejor. Creemos que la muerte no es el final, que está la resurrección. Compartimos con nuestros seres queridos difuntos una oración, una vela y una flor. El que es menos religioso se va de setas o de castañas. Y para ropa, la nueva que estrenamos esta temporada.
Dejémonos de americanadas, que los yanquis sueñen con un país mejor y nosotros potenciemos lo que es nuestro.

miércoles, 29 de octubre de 2008

Déjate llevar





No esperaba ver la película. Sí, otra vez hablaré de cine. Pero el sábado, cuando me preparaba para salir de casa vi en la televisión, haciendo zapping, un diálogo muy interesante en una película. La escena mostraba una sala de espera en un colegio donde un joven ataviado con ropa deportiva, tres o cuatro números superior a su cuerpo, hablaba con un señor trajeado que mostraba su cortesía abriendo las puertas a las mujeres que pasaban. El joven le dice que si se ha vestido así para ir a un funeral. El caballero le responde que sí, al funeral de los buenos modales.
Hace unos meses estuve en un tanatorio para acompañar a un amigo en el duro trance de despedir a un conocido y me llamó muchísimo la atención la ropa de los jóvenes, pues parecía que estaba en la puerta de un gimnasio al ver los atuendos que algunos llevaban en el velatorio. El diálogo de la película me evocó aquellas escenas y abrió la curiosidad. Puse a grabar la película.
Hablando de cine con unos amigos, una amiga mostró su rabia por no poder ver terminar una película que hacía unos días proyectaron en televisión. Me hice el interesado y le pregunté por ella, que película era, qué le hacía tan especial, por qué se interesaba por ella. Tan positiva y enriquecedora fue su respuesta que esa misma noche vi lo que había grabado. Y de verdad, no está mal.
Es la película, Déjate llevar, en la que Antonio Banderas, el protagonista, da vida a Pierre Dulaine, un profesor de bailes de salón que está convencido que la música y el baile son instrumentos educativos para los alumnos conflictivos de un instituto de Nueva York. Primero la Directora del Centro, luego los propios alumnos comenzaran a verle y a escucharle con escepticismo, pero la música, que amansa fieras y seduce maldades, hará que estos chicos aprendan con el baile orgullo, respeto y honor. Como el profesor de El Club de los Poetas Muertos, Dulaine les hará crecer en autoestima y en confiar en ellos mismos.
Con una sonrisa muy grande hoy le he dejado a mi amiga la grabación para que termine de ver esta bonita película y he visto por el pueblo carteles que anuncian clases de salón. ¿Me apunto?

Haz deporte




Hoy estoy contento de mi caminata diaria por el Paseo del Colesterol. Es lo que me dice todos los días mi horóscopo: haga deporte. Y yo me echo a la calle. Una hora, cuatro vueltas, un disco entero en el mp3.
Estoy contento porque no he estado solo, a pesar del frío y la humedad, el paseo estaba muy concurrido;
los de siempre a la misma hora, los que sacan al perro a que les dé el aire,
los abuelos y sus corrillos,
las abuelas y sus quejas,
los que calientan piernas corriendo para entrar en la rutina del gimnasio,
los que corren por correr,
las amigas que quedan para hablar andando,
los que pasan por casualidad cruzando calles,
incluso marroquíes, rumanos y sudamericanos hacen suya la calle para el deporte.
Para darle más importancia al paseo, esta tarde contábamos con la presencia del Concejal de Deportes que ha sudado corriendo por el Paseo del Colesterol. Tengo que convencerle para hacer por el pueblo un circuito colacao, como el que vi en Benidorm que nunca estaban las máquinas paradas, como el que hay en el Retiro y en otros parques para que se haga ejercicio al aire libre, especialmente las personas mayores.
Hay que potenciar el deporte. Porque potenciando el deporte disminuimos otros vicios.
Haz deporte.


martes, 28 de octubre de 2008

The women



Creo que todavía no me he recuperado del rollo de película al que fui invitado ayer. Tal vez Ustedes, y me estoy refiriendo al mis lectoras femeninas, puedan encontrarle algún sentido a la película. Un servidor, después de haber aguantado los 114 minutos de proyección sin rechistar estaba deseando salir a la calle y, con mis amigos masculinos, hablar de fútbol, de la crisis, de las elecciones americanas, de lo mal que está el gobierno, de lo que sea. En todo el film no aparece ni un hombre.
Perdón. Que mal educado soy.
Me estoy refiriendo a The women, película de Diane English, un remake de la película que hizo George Cukor en 1939 con el mismo nombre. Por las críticas que he leído en Internet merece la pena ver la versión primera. Es de esas películas que si lo sé me quedo en la barra de un bar tomando un café o leyendo un libro en las escaleras del cine.
No espero que se planteen hacer una versión masculina, The men, haciendo una guerra de géneros, sino que los guionistas de Hollywood preparen mejores argumentos.

lunes, 27 de octubre de 2008

Un verano en la Provenza





Este fin de semana he disfrutado viendo Un verano en la Provenza. Más que la película, más que el argumento, más que las relaciones entre los protagonistas, lo que más me ha gustado ha sido la naturaleza que se muestra.
Antoine es un joven que huyó del seno familiar por incompatibilidad de carácter con su padre. Hace unos días ha sufrido un ataque al corazón y su madre se atreve a pedirle que regrese a casa para hacerse cargo del negocio familiar, una tienda y una furgoneta con la que reparte alimentos por diversos pueblos de la comarca de la Provenza. En sus recorrido diarios por estas tierras, Antoine retomará la vida perdida, conocerá ha sus pocos habitantes, testarudos, tacaños, divertidos, huraños, vividores y tiñosos, y será un reencuentro con la familia, la infancia, la vida misma y el amor.
Pero lo mejor de la película, como te he dicho, es la belleza del paisaje que generosamente nos regala la cámara cuando sigue el recorrido que Antoine hace cada día.; montañas, ríos, valles, pueblos, gente. Si te gusta el queso francés no te la pierdas.