jueves, 8 de mayo de 2008

Un año con el Blog



Estamos juntos. Sí, estamos juntos. Hace un año terminaba mi primer comentario en este Blog que a lo largo de estos 365 me parece que se ha convertido en parte mía, en una parte muy importante de mí. Hace unos años comenzaba a escribir emails a mis amigos con el deseo diario de dar los "Buenos días" y, después de este tiempo me enteré de la gratuidad y sencillez de tener un Blog. Enseguida me animé, me di a conocer y me disteis a conocer. No había terminado mayo y muchos pueblanos conocían mi cuaderno cibernético y seguían mis reflexiones. Comienza esta nueva etapa. Con estas palabras iniciaba esta andadura. Ayer, para mostrar a mis padres todo lo que he escrito, le di al botón de imprimir y sorprendió la cantidad de folios que les tengo que mostrar, los textos que quiero que lean, las fotos que verán. Parecía un libro. Esta noche no ha sido buena, como no lo fue hace un año. Pero esta vez no me he caído de la cama ni las pesadillas me perseguían. Ha sido el calor de una noche de tormentas al tener cerradas las ventanas lo que ha creado mi angustia.
En un año se comparten muchas cosas; las que me han pasado, las que nos han pasado, las que te pasan. Agradezco al Blog de Carlota sus muestras de apoyo y amistad, su cercanía y su confianza. Con ella no me siento solo en este frío espacio de Internet. Agradezco a esos lectores anónimos que me siguen, me leen, me critican, me hacen crecer. Agradezco a esos valientes que se dejan registrar por hacer más vivo y dialogante el Blog. Y agradezco a esta tierra que me deja pensar, que me deja escribir, que me deja hablar.
Como decía hace un año. Estamos juntos.

miércoles, 7 de mayo de 2008

Están recogiendo firmas



No es la primera vez que se escucha en La Puebla de Montalbán los rumores de que están recogiendo firmas para echarme. Hace unos años la misma canción se escuchó, como en años anteriores. Como se suele decir, la canción se repite y no me extraña. Nunca llueve a gusto de todos. Confieso que la pretensión sacerdotal me lleva a agradar a todos, la misma realidad me muestra lo distinto que somos. Ya la misma presencia nos hace caer bien y mal ante un público determinado. Un amigo sacerdote tuvo que aguantar inclemencias por el hecho de llevar bigote; cosa que los feligreses solo veían digno de un guarda civil. La vida es así.
Hace unos años me encontré en Toledo a la madre de una alumna y me extrañó que no me saludara. Después, preguntando a terceros me enteré que mi presencia le hacía sentir patadas en el estómago. Desde entonces, yo que había ido de waydelparaway, me di cuenta de lo especial que somos y de lo que nos cuesta aceptar a los que son distintos.
Ya llevo diez años en La Puebla de Montalbán; creo que ya es tiempo suficiente para hacer las maletas y que vengan otros a trabajar estas tierras. Si necesitan firmas pueden contar con la mía,pues los que nos dedicamos a la docencia nos vemos anclados en estos conventos que parecemos imposibles de mover cuando todos sabemos que el cambio de aires es beneficioso para todos. Lo bueno del caso es saber quienes son los que firman, los que están deseoso de perderme de vista, los que me quieren decir adiós cuanto antes. Como buena recogida de firmas lo suyo es escribir el nombre y apellidos y colocar el carné parroquial; por lo menos, para cuando venga el nuevo, que sepa quienes son los que le van a acoger como agua de mayo y no como tormenta primaveral.
Menos mal que el tiempo lo aclara todo y deja a cada uno en su sitio, de donde no tenía que haber salido.

martes, 6 de mayo de 2008

Día de los Medios de Comunicación Social





Con devoción, y tal vez de rodillas, celebro el día de la Ascensión con el aprecio religioso de los que miran al cielo y tropezando en la tierra con motivaciones sociales. No creo que sea de los que se quedan mirando al cielo con los brazos cruzados, ni tampoco soy de esos que, dejándolo todo, siguen el camino sin mirar atrás. En mi camino, y mirando a todas partes, me embeleso perdiendo el tiempo en un espacio que no tiene norte.
Leer, escribir, hablar. Me gusta el mundo de los Medios de Comunicación Social: me gusta el mundo del periodismo; ha sido un placer escribir en la revista Santuario llevando durante varios años la columna de Valores; es un orgullo poder participar todas las semanas en un programa radiofónico en Radio Puebla e invitar a todo un pueblo a leer; tener un Blog y dar los "Buenos días" a los amigos es un privilegio. La vida es algo más que un diario, aunque entre las hojas de un cuaderno podemos encontrar vida, esperanza, ilusión. También se me ha visto en la Tele, pero como engorda es mejor que me quede fuera.
En los tiempos en los que nos toca labrar estos campos la comunicación es más importante de lo que suponemos; la información es la raíz del afecto y las palabras toman cuerpo en una sociedad que busca lo mejor para cada uno de sus miembros. Hay Medios que nos ayudan a establecer esta comunicación más cerca de los hombres, pero si somos sinceros, conforme avanza la técnica disminuye la calidad de nuestros versos.Podemos saber lo que pasa en la otra cara del planeta casi al instante, pero las palabras van perdiendo el afecto del calor, de una buena comunicación, como si perdieran la verdad por una intencionalidad deseada. Es el poder de la información. De ahí la pedagogía de los Medios, la importancia del buen uso y el dominio del saber.
Leer, escribir, hablar, pero al servicio de la Verdad. Porque la Verdad nos hará libres.

Felicidades, Real.


Felicidades.
¡Cómo me gustas, Madrid!

lunes, 5 de mayo de 2008

¿Qué escribe el que escribe?



Puede que en La Puebla, leer o escribir en una cafetería sea un reto que se puede superar si persistes en el intento y tratas de dar personalidad a lo que haces. En Madrid es distinto, no está mal visto, cada vez hay más mesas ocupadas por libros, cuadernos y plumas. Ayer mismo me ahogaba de curiosidad ante un cuaderno chino y una estilográfica que trataba de reflejar cada movimiento del establecimiento. ¿Qué escribe el que escribe?, me preguntaba. Seguramente algún pensamiento que pretende guardar para la posteridad, un leve movimiento que captura e inmoviliza con palabras, una frase que quiere inmortalizar. De verdad. ¿Qué escribe?
¿Qué escribo yo, cuando me encuentro en estos lugares? A mi me gusta escribir lo que veo, las sensaciones que percibo, las ideas que en esos momentos pasan por mi mente con viaje libre y que un día podré plasmar en un email o en mi Blog. Es una dicha tener espacio para escribir y que alguien pierda tiempo leyendo, lo es aún más. En ese momento tan interesante: ese tipo que escribe, esa mujer que anota sus cosas envuelta en una nube de humo, ese hombre de carácter fuerte, ¿qué escriben?.
Dicen que escribir es vivir. Muchos viven escribiendo, intensificando sus días y las horas de su historia. Los que escriben buscan en esta vida proteger y guardar el recuerdo, la memoria y la dicha de la felicidad. Porque no hay mayor dicha que compartir la vida dando la palabra y ofreciendo la inmensidad.

sábado, 3 de mayo de 2008

Día de la Madre




¡¡¡ Felicidades, Mama !!!
Muchas Felicidades.
Te quiero mucho.
Besos.
Me siento muy cursi diciendo y escribiendo esto a mi Madre, que lo escribo y lo digo y lo siento, pero no solo hoy. Hablo con mi madre todos los días, raro es el día que no conferencio con Quero. Eso de que tiene que haber un día para señalar y dignificar a la Madre no me parece bien. Todos los días son el Día de la Madre, o por lo menos así lo siento y así me parece. Para mi, mi madre es una bendición, un apoyo, una ayuda. Con mi Madre me río y con mi Madre lloro. Me gusta más felicitarla, como en la era cristiana, el 8 de diciembre y hacer mis honores a mi Rhea, mi diosa, mi reina. Mi Madre se llama Basilia, y como muy bien dice su significado, es la reina de la casa. Todavía necesito que me limpie lo mocos y me seque las lágrimas. Madre solo hay una y es una suerte tenerla a mi derecha a mis cuarenta y dos años. ¿Qué haría yo sin mi Madre? Entiendo la depresión como una falta de afecto, como una pérdida de madre, como una falta de señal y de luz. Me imagino que entre las cinco felicitaciones de mañana estarás deseando escuchar y sentir la sexta, la del futuro, la de la esperanza, la de la continuidad.
¡¡¡ Muchas Felicidades, Mama !!!
Te quiero.

Orgullo Barriero



Sí, todos eramos distintos, todos cantábamos, nos sentíamos amigos y muy humanos en la noche toledana de ayer. Unidos en el himno Barriero que con orgullo cantaba, sentía y trataba de bailar un renacuajo de siete años, como más, hacía suyo en los hombros de su padre. Y con los mismos sentimientos de este niño estábamos todos los que abarrotamos la Plaza de Toros. José Luis Figuereo, El Barrio, a quien solo le gusta los Bocadelia de cangrejo, contagió con su música al pueblo toledano.

Me habían dado dos entradas y no encontraba con quien compartirla. Dos entradas para el concierto de El Barrio el día del orgullo patrio del 2 de Mayo. Confieso que no sabía quien era este grupo ni este personaje. Tan solo había aparecido un cartel de su concierto en el contenedor del vidrio colocado en la parte de atrás del convento. Ni tenía con quién, ni tenía ganas, ni tenía motivos. Y en la madrugada todo cambió. No solo tenía pareja sino que iba en grupo, no solo me decían quién era este cantante sino que me contagiaban de su poesía, no solo compartía mi entrada sino que me la compraban. Pero lo que uno recibe gratis hay que darlo y ofrecerlo gratis.
No sé desde qué impulsos canta cada uno, ni los pensamientos que rigen su vida, pero con las mismas palabras, cada uno de siete que fuimos, en medio de una inmensidad de jóvenes, cantábamos el sentir de este poeta urbano, El Barrio, Porque sin ti, ya no soy nada, en mi ceguera solo manda tu mirada. Porque sin ti ando perdido, deambulo errante en los caminos del olvido. La vida de cada uno es un misterio, y sería más llevadera si la competiéramos, por eso, cada uno canta a su alma y ofrece su sentir al cielo porque en esta noche, con esta música y esta poesía, queremos sentirnos felices.
Confieso mi envidia. Dicen de José Luis Figuereo, que cada concierto es un éxito, que su público es incondicional, que se vuelca, vive, canta y siente con pasión cada una de sus letras. Y así lo constaté en Toledo. Mi público, de canas y color negro, anhela, como yo, sentirnos en alguna ocasión rodeados de los colores y sabores juveniles. Me conforma saber que es un hombre religioso y que pone su oración en el escenario para que todos recen antes de que canten su réquiem. Por lo menos di a Dios, sin rencores y sin pamplinas, ni tus cabellos son de oro, ni tu peine de plata fina.

Distinto, cantando, como amigo y humano volvimos a La Puebla cantando un himno que por bandera lleva el orgullo barriero, aunque en el fondo,lo que me gustaría, es irme Madrid, sin remordimiento, como un deseo infantil.