martes, 7 de agosto de 2007

Diario de vacaciones en Quero

Está a punto de sonar la traca final de las Fiestas 2007 y ansío su ruido con fervor. Recuerdo, cuando era pequeño y tenía que ayudar a mi madre a cuidar de mis hermanos, que tal día como hoy hace muchísimos años, en cierta calle y cuesta abajo, dejé las manos del carrito, solté mi responsabilidad y mi hermano Juli fue solito al final de la calle cuando me asusté del estampido de los cohetes que anunciaban que las fiestas de Quero terminaban. Será el Alcalde o la Concejala de Festejos quien dé el chupinazo final y anuncie que las fiestas 2008 en honor de Ntra. Sra. de las Nieves ha comenzado. Yo mientras tanto, me froto las manos deseando que lleguen las Fiestas Culturales de La Puebla de Montalbán en su nueva edición del Festival Celestina. Sin quererlo, sin pretenderlo, este verano está siendo más cultural de lo que imaginaba y había proyectado para estos días. Anoche, comiendo unos churros con chocolate en mi casa. Mi familia es de los que nos gusta comer en casa. Yo creo porque nos da vergüenza comer en la calle. Anoche hablaba con mis padres de las fiestas, del pueblo, de la gente. Anoche tenía mejor humor, un poco de gracia y de espíritu. Me parece que ver a los de La Década Prodigiosa, con sus prodigiosos años en sus rostros, pero con una magnífica voz, me alegró la noche y la feria. No sabéis cómo echo de menos a mis amigos. Una feria sin amigos no es feria. Pero bueno. Tengo que aprovechar el tiempo, la cuenta atrás de las vacaciones ya ha empezado; seis, siete, ocho, nueve, diez. El tiempo es oro si se está con los seres queridos, valiosos, e importantes como son los padres. El tiempo es oro y las personas su tesoro. Lo aprovecharemos todo, incluso a la hora de la siesta.

lunes, 6 de agosto de 2007

Diario de vacaciones en Quero

Me parecía estar viviendo una película de Buñuel. Ayer la lluvia, como un regalo del cielo, deslució la fiesta y la procesión; a mitad del recorrido todas las autoridades echaron la carrera para no quedarse atrás y prometer a la Virgen, lo antes posible, del agua que se avecinaba. No tuvieron que quitar los plásticos en el primer tercio de su recorrido, la noche no deja ver las nubes tormentosas, y, si bien, en grandes hermandades penitenciales el tema de las imágenes se toma muy en serio, aquí debemos de aprender a ser más responsables de lo que no es nuestro. Me cansa la procesión de mi pueblo, no la entiendo ni la quiero entender. Me parece de avariciosos y de flamencos que se quieren lucir. Con lo sencillo que sería dejar la procesión como un recorrido por las calles de la imagen de la Patrona y que cada uno diese la voluntad como dice el Jesús en el Evangelio; que tu mano derecha no sepa lo que hace tu mano izquierda. Y dejar la dichosa pólvora al Ayuntamiento. No lo entiendo. Y no sé quién me entrará en razones. Qué bien que viene un nuevo párroco para dejarle el cometido y a mi que me dejen en paz en estas liturgias. Por eso creo que la lluvia de ayer es un aviso; una procesión que empieza a las ocho de la tarde no es bueno que esté hasta las tantas de la madrugada gritando perras para pagar unos cuantos cohetes de feria. Tal vez yo no soy de esta tierra y me tenía que callar. Pero como lo soy y el tema me afecta, creo que mi opinión o mi credo lo puedo decir. Eso sí, si me piden ayuda no me niego a darla; aunque sea para mojarme durante el chaparrón. El primer día de feria y parecía el último.

domingo, 5 de agosto de 2007

Diario de vacaciones en Quero

Desde hace ya unos días estoy en Quero. Tenía ganas de pasar del Mar azul al mar verde, como llamo yo a la Mancha. Cuando regreso de mis días en el Mediterraneo y me voy adentrando en las tierras de Castilla la Mancha no siento la morriña del color perdido sino la alegría de mi tierra, de mi gente, de mi familia. Es verdad que he estado como un zombie, durmiendo a todas horas, pues han sido muchos días de fiesta y el cuerpo lo nota. Ahora, en casa de mis padres y de fiestas patronales, el descanso veraniego parece más alegre. Confieso que vengo a mi pueblo por mis padres y familia, pues no me siento, me encuentro perdido, como sin referentes en la villa que me vio nacer. No sé si es que en La Puebla de Montalbán se ha sobrevalorado mi persona y me gusta esa vanidad de que todo el mundo me salude, que en mi pueblo me hace sentir ignorado. Por eso creo que uno es de donde trabaja, en dónde se está, donde se crean ilusiones y proyectos, en donde hay amigos. Es lo que me pasa, en mi pueblo no tengo amigos y por eso me aburro y me refugio en la lectura. Menos mal que tengo a mi sobrino, que comiendo panchitos a mi lado, consuela las penas que siento en Quero. El futuro es incierto para todos y por eso no hay que desconsolarse, al contrario, hay que buscar la luz allí donde veamos un rayo de claridad. Tras la pólvora, llena de colores y alegría, ha llegado la función religiosa. Esta tarde la larga procesión. Y yo seguiré leyendo y jugando con mi sobrino; es mi gran ilusión.

jueves, 2 de agosto de 2007

Diario de vacaciones

Hoy no coloco la numeración en el Diario de vacacaciones, ni tenía que haber colocado nada, pues en vacaciones no hay que llevar cuenta y dejar a la mente más libre, que bastante nos atamos durante el curso. Ya tengo la maleta hecha, hechos los sacrificios pertinentes y las gracias dadas. Solo me falta decir adiós y no volver la espalda en este caminar. Pero es difícil. Mira que tengo visto este tramo de Mar y este año, el más sucio que lo he visto, ha sido el que más energía me ha dado. Tal vez porque lo tomé como último recurso y no me daba cuenta que debía de venir aquí a purificar mis penas. De esta forma el agradecimiento es mayor y más extensible a todos aquellos que se han desvivido por mi felicidad en estos días; por pasar unos días agradables, de descanso, viajando por estas pequeñas distancias para no olvidar la condición de peregrino que el turista no debe perder. Pondría muchos nombres: de personas, de fenómenos, de cosas,... Pero es preferible callar y guardar en el silencio lo que puede ser una fuerte nube de verano o el comienzo de algo nuevo. Cambio de fiesta. De la fiesta del Mar a la fiestas de Quero, mi pueblo. Siempre cargado con la maleta que es difícil de cerrar, pero hay que cerrarla. Me da pena dejar el Mar, aunque algo en mi interior me echa hacia adelante. ¡Qué remedio! La vida es un impulso que hay que saber vivir. Seguiremos con el Diario de vacaciones desde otra parte.

miércoles, 1 de agosto de 2007

Diario de vacaciones XII

Mi amiga Blanca, la de blanco, pintora y artista, y una bella persona.

Diario de vacaciones XI

Podría decir que ha sido el ruido de los obreros que están construyendo un enorme edificio de apartamentos al lado los que me han despertado. Pero lo cierto es que llevo despierto mucho tiempo antes, creo que son los nervios. Los nervios de viajar. Los nervios de vacaciones. Los nervios del tiempo. Los nervios de los amigos. Los nervios de la luna de verano. Los nervios del Mar o de la piscina. No solo tengo la sensación, es que mañana mismo salgo pitando hacia el Mar manchego, verde soleado, con uvas por hacer, caluroso y festivo, familiar y entrañable. No puedo negar que estoy deseando llegar al nuevo puerto, pero me invade en la conciencia el valor moral de sopesar estos largos días junto al Mediterraneo y tener una idea positiva del balance de este calor tan deseado. Es curioso, mi amiga Blanca se ha esforzado en hacerme amigo de los jóvenes del barrio esperanto y, al final, con quien mejor he resultado ha sido con una persona que dentro de unos días se jubila. El sol sale para todos, aunque no todos se ponen igual de morenos. He recogido mis cosas. He hecho la maleta. He dejado todo listo para que hoy pueda disfrutar de este último día junto al Mediterraneo. Al final estoy contento; he aguantado veinte días en el Mar y, si bien, he visto toda la cartelera, lo cual es un placer volver a ver cine en pantalla gigante, lo más importante de estos días han sido las personas que se han cruzado conmigo. Me llamó mucho la atención que, a pesar de las nubes, anoche la luna todavía estaba llena.

martes, 31 de julio de 2007

Diario de vacaciones X

En la línea del Mediterraneo, cuando la luna muestra su mayor belleza en la grandeza de su luz, me encontré con mi sobrino, como si con el Principito francés me hubiera chocado, la sorpresa es mayúscula, no es lo mismo conocer y enfrentarte al inmenso Mar cuando estás a punto de cumplir los ocho años que cuando no tienes ni uno y llevas pañales por bañador. La conversación se hace intensa, hay que esperar mucho tiempo para que afloren los adjetivos que le han dicho sus padres y más para los sentimientos que le han producido a él el Mar, a un pirata como mi sobrino que le gusta navegar por el frío suelo de su casa. Pero la lección fue magistral. Volvimos a lo mismo, la belleza, que niño tan inteligente;no hay que preocuparse tanto del aspecto sino de estar bien uno mismo. La belleza, la felicidad, la salud, la paz. De cuantas cosas hablamos en tan intenso momento. Ahora, cuando la maleta ya va pidiendo su tiempo para cambiar de mar, la nostalgia de aprovecha de mi y me embarga el placer de unos días azules, salados, llenos de ritmo y amigos, que como una nube de verano, hasta el año que viene, si Dios quiere, volveremos a juntarnos para contemplar la belleza de la luna desde los balcones de Poniente. Y el Mar sigue aquí.