lunes, 4 de junio de 2007
domingo, 3 de junio de 2007
De Libros por la Feria
El pasado día 31 de mayo, aprovechando que los manchegos celebramos el día de nuestra autonomía, me escapé a Madrid a callejear la Feria del Libro del Retiro. Llevo ya varias ediciones que no me pierdo la experiencia de perderme entre sus innumerables casetas y marearme ante tanto libro, cuando ya estoy a punto de dar la vuelta completa cierro los ojos y recuerdo los libros que más han llamado mi atención, y si en las casetas siguientes aparece uno de ellos esos serán los libros que compraría. Pero este año me ha pasado algo muy curioso, el libro que más me ha llamado la atención, que más he visto, ha sido un libro que está en mi casa, encima de la mesita de la televisión. El niño con el pijama de rayas, de John Boyne aparecía en muchas casetas y lo había visto en el desayuno en casa,¿para qué volverlo a comprar? Eso sí, como en años anteriores, para mis niños, y más para los Trovadores, no quise perder la oportunidad de venir cargado de marcapáginas. Siempre digo que un libro no podré regalar, pero un marcapáginas sí. No es lo mismo, pero a los niños les llena de ilusión y les incentivas a la lectura. Claro está, que si lo llego a saber, hago como mis amigas, que tal como me habían dicho, se presentaron en la Feria con el carrillo de la compra. Los libros son una tentación, si además te gusta leer, la tentación se convierte en bendición y en provecho para la vida. Pero no fueron las únicas, los había con maletas y con esportillos para cargar lo que luego dicen los espirituales de la cultura que el saber no ocupa lugar. Se ve que todavía soy un ignorante que tiene que aprender y leer mucho, eso sí, son dejar huella.
sábado, 2 de junio de 2007
Los Trotamundos se han reunido
Los Trotamundos se han reunido de nuevo. El Club de lectura ha terminado la lectura de Manolito Gafotas de Elvira Lindo. Hemos leído y reído el último capítulo del libro, compartiendo con toda la familia el cumpleaños del abuelo. Cuando nos juntamos para hablar de libros nos damos cuenta de lo divertido que es compartir, pues a cada uno le llama la atención una cosa y nos hace recordar escenas que habíamos olvidado. Por eso queremos continuar. El próximo libro Fray Perico y su borrico, de Juan Muñoz Martín. No sé quién de los dos será más divertido. Lo que sí es seguro es que lo vamos a pasar muy bien. ¡Apúntete!viernes, 1 de junio de 2007
Ven al Parque de Atracciones

Es lo que canta la canción, Ven al Parque. Casi todos los años vamos al Parque de Atracciones. Cuando se acerca el mes de mayo y antes de comenzar los exámenes de junio comienza el ronroneo de preguntas, ¿Cuando vamos al Parque? Y al Parque hemos ido hoy. Estoy cansado,no tendría por qué estarlo, pero lo estoy. Todo el santo día rodeado de chiquillos, que la mayoría no eran nuestros, corriendo de un lado para otro, saltándose y colándose en las filas, hablando más y con tacos. Y encima no puedes hacer nada porque vete a saber qué es lo que están haciendo los nuestros. Estoy cansado y yo creo que ya es de la edad, no estoy para estos derroteros, y si lo estoy me gustaría compartirlos con los míos. De qué me sirve montarme en los fiordos si luego no hay nadie que me vea empapado si los que han montado conmigo son del colegio vetetúasaber, o si me tiro desde la lanzadera y veo que los que se ríen de mi cara de miedo no son los míos en vez de reírme me cabreo. Los tiempos han cambiado. Hace unos años teníamos un grupo inseparable que todo el santo día estaba con nosotros, otros venían a contarnos cómo iban superando sus miedos, y quien más o quien menos se mostraba empapado para que viésemos cómo había acabado la prueba acuática. Este año no. Los profesores hemos estado casi todo el día solos, echando de menos a algunos que no controlábamos, pocos han compartido con nosotros las acrobacias que otros años nos han hinchado el cuerpo de risas, incluso una alumna que me había jurado que no me hablaría si no me subía con ella a una atracción ha preferido otras cosas y otras compañías. Los tiempos cambian. Los jóvenes son más osados. Por eso creo que lo que me cansa de verdad son los cuarenta años que llevo en mi mochila que he mojado en los fiordos, en los rápidos, en el templo perdido, en la reina de África, en el cine virtual, en el palenque, en el cine de 4D, en los caballitos, en los coches de choque, en los caballos del oeste, en el minitren, en fantasía, y en más. Y como estoy cansado lo que necesito es descansar. |
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